LOS ESPACIOS

La sala “Del Inquisidor”

El nombre de esta primera sala se debe a la contigüidad de este inmueble con una casa que históricamente se conoce como “Casa del Inquisidor” y que conserva en la fachada el escudo del Santo Oficio. (Calle Las Parras Nº. 8). Cabe la posibilidad de que la intención del representante de la Inquisición en la ciudad (quizás judío converso) fuera preservar y proteger este espacio en lugar de destruirlo. De ahí que los espacios aparezcan completos. Esta sala junto con el patio, bodega y hornos se corresponden con las dependencias que conformaban, en la edad media, la posible casa del rabino.

Galeria Mujeres

Cabe destacar sobre la arcada izquierda cuatro columnas originales que configuran un espacio fundamental en las Sinagogas; es la Galería de Mujeres, lugar que ocupaban éstas durante las ceremonias y ritos ocultas tras celosías.

El Patio

Patio porticado que distribuye dependencias y por el cual se accede a la Sinagoga. Lo más representativo de esta sala son dos de las columnas completas y originales que aparecen en el mismo. Columnas bien definidas por el capitel de hoja de palmera o árbol de la vida que con sus siete ramas simbolizan la Menorah judía.

El otro elemento importante del patio es la puerta de acceso a la Sinagoga; denominada Puerta del Alma. Las jambas, el peldaño y varias de las dovelas que forman el arco son originales, otras son réplicas ya que algunas de las originales se han encontrado empotradas en diferentes muros que dividían las distintas estancias (véase dovela en la recepción). Encima de la Puerta del Alma hay una pieza en piedra que representa la Estrella de David.

Baño Ritual “Mikveh”

Se accede a través de un pasadizo excavado en la roca. Oculto en lo que se pensó era una antigua bodega, aparece entre escombros el baño ritual de purificación o Mikvéh. Para todas las religiones es fundamental el agua como símbolo de purificación espiritual. Musulmanes, judíos y cristianos se purifican antes de acceder a sus templos y lugares sagrados. En el caso de la comunidad judía,  los hombres solían ir al baño los viernes y antes de las grandes fiestas y  las mujeres también antes del matrimonio, después del parto y tras finalizar la menstruación. Eran baños íntegros, todo el cuerpo debía quedar sumergido en el agua purificadora del mikveh.

Cubre el baño una sobria bóveda apuntada de cuidada sillería. En el centro el hueco escalonado excavado en la roca, dónde el nacimiento del agua y su continuo movimiento es natural. Condiciones, ambas imprescindibles, para comprender su sentido, significado y finalidad.

Sala Sinagogal

Gran sala distribuida en tres naves separadas por anchos arcos apuntados originales, los cuales permanecieron integrados y ocultos en los muros de las viviendas. Los espacios tienen la estructura de las Sinagogas medievales españolas; recintos pequeños por debajo del nivel de la calle y austeros en cuanto a materiales de construcción. Las Sinagogas son lugares de reunión no sólo concebidos para la oración y el culto, sino también para encuentros y tomas de decisiones de la comunidad judía, estudio, lectura y juicios, siempre dirigidos por el rabino y los ancianos de la comunidad.

Cabe destacar, sobre la arcada izquierda, cuatro columnas originales que configuran un espacio fundamental en las Sinagogas; la Galería de Mujeres, lugar que ocupaban éstas durante las ceremonias y ritos, ocultas tras celosías.

Otros elementos importantes de la sala son el entablado (o tablazón) de madera original y policromada que cubre la nave derecha y los pozos, siete en total, que nos ayudan a comprender la importancia de la riqueza del agua subterránea en la construcción de las Sinagogas. Dos de ellos aún tienen agua y su brocal original.

Bodega y hornos

Una de las estancias que formaban parte de la posible casa del rabino. Con una  bóveda de cañón rebajada y suelo y tinajas soterradas originales. Se utilizaban para almacenar aceite y vinos kosher, así como alimentos diversos aptos para la religión judía.